Una introducción a la dosificación mecánica y digital en aplicaciones municipales e industriales

Una introducción a la dosificación mecánica y digital en aplicaciones municipales e industriales

Descubre los numerosos beneficios de la dosificación digital para objetivos de dosificación de cualquier nivel de complejidad y cómo se emplea en aplicaciones municipales e industriales.

En un sentido industrial, la dosificación se define como las cantidades de productos químicos que se aplican a un fluido de proceso. En vez de una dosis única, la dosificación es el acto de administrar varias dosis en intervalos de tiempo específicos en el transcurso de un día.

En este curso, veremos en detalle lo que es la dosificación, por qué es importante y cómo una nueva forma de dosificación, la dosificación digital, aporta una variedad de beneficios comparada con la dosificación tradicional. Pero antes de analizar la dosificación tradicional y la dosificación digital, repasemos rápidamente para qué se puede usar la dosificación.

La dosificación se emplea en todos los ámbitos municipales e industriales, incluido el suministro de agua, el agua de proceso industrial, el tratamiento de agua y agua residual, así como en edificios comerciales. Además, se usa en procesos tales como la desinfección, la dosificación química y la filtración.

Estas aplicaciones y procesos tienen en común que el agua tiene que revisarse con regularidad para garantizar que se mantiene su nivel de calidad. Y aquí es donde entra en juego la dosificación. Cuando se verifica la calidad del agua, se le pueden agregar productos químicos para lograr la calidad de agua requerida.

La forma tradicional de tratar el agua es agregando productos químicos al proceso cuando se requiere, normalmente basándose en un simple interruptor. Cuando la bomba recibe la señal, esta bombea productos químicos a un volumen constante predefinido. Este método es típico de la dosificación mecánica. Y, aunque tiene sus beneficios, también presenta varios desafíos.

Una gran desventaja de la dosificación mecánica cuando la instalación no cuenta con un costoso variador de frecuencia es su incapacidad para ofrecer un caudal dinámico variable que satisfaga las necesidades de varias aplicaciones. Esto aumenta los costes de funcionamiento, y desperdicia productos químicos.

Por suerte, existe una solución: la dosificación digital. Las bombas dosificadoras digitales de Grundfos tienen una alta relación de reducción, por lo que menos variantes de bombas pueden cubrir más aplicaciones. Esto permite que las bombas se configuren fácilmente para encargarse de otras tareas con diferentes requisitos de caudal, y así ofrecer un caudal dinámico según las necesidades concretas. La dosificación digital automatiza todo el proceso.

Una bomba dosificadora inteligente es ideal para los objetivos de dosificación de cualquier nivel de complejidad, proporcionando a los usuarios procesos de dosificación fiables y rentables. Echemos un vistazo más de cerca a cómo la dosificación digital supera los desafíos y presenta nuevas oportunidades y ventajas para los usuarios.

En primer lugar, la dosificación digital garantiza una precisión de dosificación mucho mejor que la dosificación mecánica. La precisión entregada es muy alta, sin importar si estamos tratando con cantidades de dosificación mayores o menores.

De esa forma, no se desperdician tanto los productos químicos, ya que la dosificación requerida puede medirse casi a la perfección. En segundo lugar, la dosificación digital implica que ya no es necesario modificar la longitud de carrera.

Esto no solo contribuye a una mejor precisión de dosificación, sino que también significa que no se ve afectada la capacidad de aspiración, lo que nos lleva al siguiente punto. En la dosificación mecánica, la reducción de la longitud de carrera modificaba la capacidad de aspiración: cuanto más corta era la longitud de carrera, menor era la capacidad de aspiración, lo que provocaba problemas con fluidos viscosos, y dificultades de instalación y altura de aspiración.

Sin embargo, debido al control interno de la velocidad de carrera de la dosificación digital, esta funciona a un ritmo fluido y continuo y hace que no sea necesario modificar la longitud de carrera. Por tanto, los problemas mencionados dejan de ser problemas. Otro problema erradicado al introducir la dosificación digital es el riesgo de bolsas de aire.

En resumen, las bolsas de aire se producen cuando el cabezal dosificador se llena de gas que se comprime y expande según el movimiento del diafragma, lo que impide que se desplace ningún fluido. En un proceso de dosificación mecánica, esto causaría problemas con líquidos desgasificantes tales como el hipoclorito sódico.

Además, podría hacer que se detuviera el funcionamiento para cebar la bomba. Sin embargo, gracias a la dosificación digital y a su excelente gestión de los fluidos desgasificantes, esto ya no es un problema.

Otra ventaja de la dosificación digital es el bajo coste de instalación, ya que no se requieren tantos componentes tales como los amortiguadores de pulsos de caudal y los caudalímetros. Esto también hace que el posible servicio y mantenimiento sean más baratos.

Por último, tenemos la fiabilidad. Y la dosificación digital destaca por su fiabilidad. Obviamente, esta alta fiabilidad garantiza un funcionamiento fluido y sin problemas, lo que reduce las tareas de servicio y mantenimiento.

Ahora que hemos repasado las ventajas de la dosificación digital, recapitulemos: la dosificación digital aporta un nivel de precisión mucho mayor, lo que reduce tanto la factura eléctrica como el derroche de productos químicos.

Los sistemas de dosificación digital ajustan internamente la velocidad de carrera, por lo que no hay que ajustar la longitud y la frecuencia de carrera. La instalación es más barata gracias a que hay menos componentes.

Por último, la dosificación digital funciona a la perfección a tasas tanto altas como bajas.