Cómo optimizar tu sistema de dosificación digital con la medición FlowControl

Cómo optimizar tu sistema de dosificación digital con la medición FlowControl

Familiarízate con el módulo de medición FlowControl y cómo puede beneficiarte, por ejemplo, permitiendo el control inteligente del caudal en tu sistema.

La implantación de la dosificación digital ha supuesto un gran avance en la mejora de la precisión de los sistemas de dosificación.

Pero, en este curso, vamos a centrarnos en la medición precisa del caudal y repasaremos las ventajas de la medición FlowControl o MFC.

En pocas palabras, la MFC ofrece una medición inteligente del caudal.

Un sensor de medición de control de caudal integrado en el sistema de dosificación digital facilita una medición de caudal más precisa y mejor. El módulo MFC es un caudalímetro de desplazamiento positivo con un sensor de presión integrado. Indica a la bomba el volumen exacto de químicos bombeado con cada carrera.

Este sensor integrado puede medir el caudal igual que un caudalímetro de desplazamiento externo, lo que hace que este último sea innecesario. Pero volveremos a esto más tarde.

Es bastante sencillo entender cómo funciona en la práctica. Primero, debe llenarse el cabezal dosificador. Luego, debe comprimirse el líquido. Después de estos dos pasos, se puede medir el volumen del cabezal dosificador. Así de sencillo. Y, gracias a la pantalla intuitiva, siempre puedes hacer un seguimiento de la posición de carrera y la cantidad de líquido en el cabezal dosificador.

La inclusión de la MFC abre todo un mundo de nuevas ventajas que contribuyen a la mejora de tus operaciones en general. Vamos a profundizar en esto y veamos algunas de las ventajas y beneficios de usar la MFC.

La implantación de la función MFC no solo permite un control inteligente del proceso dentro de la propia bomba, también permite la detección de cualquier desviación de caudal en el sistema, y envía una alarma si algo no va bien.

Así, puedes reaccionar rápido a cualquier posible desgaste de tu sistema. Pero eso no es todo. Reacciona a otros fallos como la cavitación o las roturas de tuberías y apaga automáticamente el sistema cuando se detecta un fallo grave. Además, si la presión de la bomba o el caudal no es estable, se estabiliza automáticamente para mantener un rendimiento uniforme. Esto es muy beneficioso, ya que reduce los derrames de productos químicos y ahorra en productos químicos.

Como ventaja adicional, algunas bombas de la gama Grundfos SMART Digital cuentan con la función AutoFlowAdapt, que permite que la bomba se adapte de forma automática a los cambios de caudal y presión, lo que mejora sumamente la fiabilidad. No obstante, la inteligencia integrada hace más que mejorar la fiabilidad.

Como mencionamos antes, el control inteligente interno de la bomba hace que los caudalímetros externos y otros dispositivos de medición sean innecesarios. El hecho de que estos caudalímetros se consideren innecesarios aporta muchos beneficios, el más obvio es la enorme reducción de los costes de instalación gracias al ahorro en componentes extra.

Asimismo, las funciones de medición de caudal permiten que la bomba detecte y corrija errores, no solo en la propia bomba, sino en las tuberías conectadas también. Esto permite que la bomba detecte problemas tales como la cavitación, fugas y sobrepresión que podrían crear situaciones potencialmente peligrosas.

Además de esto, también permite reducir los costes de reparaciones, ya que ahorrarás en piezas de repuestos, pues será fácil definir el problema, y también porque tendrás menos componentes de los que preocuparte.

Naturalmente, la integración de la monitorización y control, así como el diagnóstico selectivo de averías, aumenta la fiabilidad del sistema, facilitando el mantenimiento, la resolución de problemas y la gestión.

Ahora, repasemos los beneficios de la MFC una vez más. Permite un control inteligente del proceso dentro de la propia bomba, lo que mejora la fiabilidad.

Ajusta automáticamente el caudal o la presión según los cambios del sistema. Sus caudalímetros integrados hacen los caudalímetros externos superfluos. Reduce la cantidad de componentes, lo que reduce en gran medida los costes de instalación, así como los costes de mantenimiento y las piezas de repuesto.