Por qué las estaciones de bombeo prefabricadas son la mejor elección

Por qué las estaciones de bombeo prefabricadas son la mejor elección

Descubre por qué las estaciones de bombeo prefabricadas son la mejor elección y conoce mejor las estaciones de bombeo de Grundfos.

En esta tarea, queremos mostrarte por qué instalar estaciones de bombeo prefabricadas es la alternativa correcta a las soluciones de hormigón tradicionales. Resumido en una frase, las estaciones de bombeo prefabricadas son mucho más rentables, fiables y flexibles que las soluciones de hormigón tradicionales.

Las estaciones de bombeo prefabricadas se suministran con tuberías, válvulas, autoacoplamientos, tubos guía, bombas y control de nivel, listas para bajar las bombas hasta los autoacoplamientos. Todos estos componentes proceden del mismo proveedor y se incluyen en la misma unidad, ventajas que garantizan un funcionamiento rentable y un encaje perfecto de todas las piezas.

En cambio, construir e instalar una estación de hormigón tradicional desde cero es un proceso mucho más largo. Además, las instalaciones de hormigón pueden agrietarse con el tiempo, dando lugar a fugas: las aguas subterráneas entrarían en el depósito, que, a su vez, dejaría salir las aguas residuales. Tales fugas no se producen en las estaciones de bombeo prefabricadas. Al ser de polietileno resistente a la corrosión o de poliéster reforzado con fibra de vidrio, las estaciones de bombeo prefabricadas evitan las fugas durante años, por eso son una solución mucho más fiable que sus equivalentes de hormigón.

Tanto el consumo de tiempo como las reparaciones necesarias de las grietas generan una operación mucho más cara. Optar por estaciones de bombeo prefabricadas te permite evitar estos problemas, lo que demuestra su rentabilidad.

Grundfos ofrece dos tipos de estaciones de bombeo prefabricadas: PS.R y PS.G. Ambos sistemas, incluidas las bombas, llevan el marcado CE si incluyen tuberías, válvulas, tubos guía, bombas y control de nivel, lo que te ahorra la molestia y el coste de la evaluación de riesgos. Sin embargo, difieren en cuanto a tamaño y características. Echémosles un vistazo más de cerca a ambas, empezando por la PS.R.

Una carcasa sólida es crucial para cualquier estación de bombeo óptima, y la de polietileno resistente a la corrosión de la PS.R ofrece exactamente eso. El polietileno es muy resistente a líquidos agresivos, de modo que previene las grietas y fugas. Esto garantiza un alto nivel de fiabilidad. Una de las características más singulares de la PS.R es su sumidero. Junto con los salientes de la sección principal, la forma sobresaliente del sumidero garantiza que la estación de bombeo no flote, incluso sin cimentación de hormigón.

A diferencia de otras estaciones, la PS.R sólo necesita una cimentación de gravilla; por eso, en cuanto a instalación, es la solución más económica. Asimismo, el sumidero se ha diseñado con propiedades autolimpiantes. Esta característica contribuye a reducir la sedimentación de lodos y los malos olores, y, por tanto, se minimizan los costes de mantenimiento.

En lo referente al tamaño, el sumidero tiene un diámetro de 1700 mm, espacio suficiente para la instalación de dos bombas sumergibles para aguas residuales con un sistema de autoacoplamientos con tuberías y válvulas.

Grundfos ofrece tres tipos de sistemas de tuberías para la estación de bombeo PS.R:

  • Un sistema de bombeo con salida directa.
  • Un sistema de bombeo con cuello de ganso.
  • Un sistema de bombeo para la cámara de válvulas.

Si estas soluciones estándares no se ajustan a tus necesidades, Grundfos ofrece modificaciones personalizadas.

La PS.R también incluye una cámara de válvulas de alta calidad en el paquete de componentes. Una de las principales ventajas de una cámara de válvulas es que evitarás tener que entrar en la estación de aguas residuales si hay que inspeccionar y accionar las válvulas. La solución no sólo es práctica, sino también más respetuosa con el medio ambiente.

Si finalmente te decides por una PS.R, llega el momento de instalarla y de conectar las tuberías de entrada a través de un orificio perforado equipado con un perfil de caucho que actúa como sello. En primer lugar, es indispensable colocar la estación sobre una capa de cimentación de gravilla, por ejemplo, si, según los análisis, el suelo no puede soportar el peso. En segundo lugar, es importante que la capa de asiento sea de un material compactable y compuesto para evitar que la estación sufra daños. Esto significa que el material no debe congelarse ni tampoco contener trazas de sílex con aristas afiladas u otras partículas dañinas.

Por último, el relleno debe compactarse en capas de 30 cm como máximo, que serán unos 20 cm tras la compactación, para contar con un nivel de soporte suficiente por todos lados y garantizar así la transferencia de la carga sin efectos perjudiciales. De no tenerse en cuenta, se correría el riesgo de dañar la estación.

Hay que seguir las mismas instrucciones durante la instalación de la cámara de válvulas. Ahora que ya estás familiarizado con la PS.R, centremos la atención en la PS.G. Una estación de bombeo PS.G, al ser de poliéster reforzado con fibra de vidrio resistente a la corrosión, dura mucho más que una estación de bombeo de hormigón tradicional. Con un diámetro de 1200-3000 mm, el espacio disponible es bastante mayor que el que ofrece la PS.R y, por lo tanto, puede alojar bombas más grandes; esa es una de las principales diferencias entre ambas. Otra diferencia notable es que debe estar unida a una losa de cimentación de hormigón con soportes de fijación y pernos para impedir que flote.

La estación de bombeo PS.G se caracteriza por su robustez y posibilidades de personalización. El mero tamaño de la PS.G permite incluir otras características opcionales, como placas deflectoras, cestas filtrantes, trampillas de acceso y plataformas de inspección, prueba de la capacidad de personalizar la estación en función de las necesidades.

Para instalar la estación, hay que seguir el mismo proceso de instalación descrito para la PS.R. Únicamente cambia el uso de una losa de hormigón sobre una superficie nivelada, rellena con una capa de cimentación, en lugar de emplear sólo gravilla como capa de asiento. Aunque la PS.R y la PS.G difieran en algunos aspectos, comparten varias características. Un buen ejemplo son las cubiertas para zonas de circulación de vehículos.

Estas cubiertas, aprobadas según la norma EN 124 clase D, soportan el tránsito de cargas de hasta 40 t y se comercializan varias versiones. Una de ellas cuenta con un anillo de hormigón, una cubierta ampliada y una trampilla de acero. En esta instalación, es perfectamente aceptable que el anillo de hormigón quede visible en la parte superior. La instalación es sencilla, por eso esta versión es una solución ligeramente más económica.

No obstante, existe una versión más avanzada. La instalación es similar, pero no se ve el anillo de hormigón en la parte superior. En su lugar, se usa una cubierta flotante que se puede enrasar con el asfalto. Esa solución implica a la vez que se puede ajustar al echar el asfalto.

Ahora que ya conoces ambas estaciones, ¿cuál deberías elegir? No hay una única respuesta. Depende principalmente del ingeniero asesor y de la ubicación. Ambas estaciones de bombeo prefabricadas se pueden personalizar según tus necesidades. Por lo tanto, cubren perfectamente casi cualquier requisito, con independencia de la complejidad. Grundfos puede ayudarte a realizar la inversión adecuada.

Con la herramienta de configuración de estaciones de bombeo de Grundfos puedes diseñar tu estación en cuestión de minutos. Podrás especificar el tamaño, las características y las funciones, y elegir entre una amplia gama de bombas, controles, pozos, válvulas y mucho más.

Resumamos los puntos principales que hemos tratado en esta tarea. Las estaciones de bombeo prefabricadas son:

  • Fáciles de instalar.
  • Rentables.
  • Fiables.
  • Personalizables.

Junto con las funciones inteligentes integradas, estas ventajas no hacen más que subrayar que las estaciones de bombeo prefabricadas son una excelente solución.