Los cinco pasos de la puesta en marcha

Los cinco pasos de la puesta en marcha

Descubra cómo un proceso exhaustivo de puesta en marcha asegura un funcionamiento fiable y aumenta la eficiencia de los sistemas de desalinización

Las bombas cumplen una importante misión en todas las etapas del proceso de desalinización: desde la captación y el tratamiento hasta la ósmosis inversa y la distribución. Para garantizar un funcionamiento fiable y eficiente desde el primer día, es esencial efectuar una exhaustiva puesta en marcha antes del arranque.

La principal finalidad de la puesta en marcha es garantizar que todas las bombas estén correctamente instaladas y alineadas, así como debidamente protegidas.

De acuerdo con nuestra experiencia, sin embargo, el mejor modo de realizar esta puesta en marcha es concentrarse en el sistema al completo, no sólo en las bombas.

Examinemos más detenidamente el modo de hacerlo, según 5 pasos básicos: comprobación de seguridad, comprobación de la instalación, prueba de funcionamiento, calibración y entrega.

La comprobación de seguridad garantiza que se hayan tomado todas las precauciones necesarias para salvaguardar tanto a los operarios como al equipo.

El técnico verifica que no se hayan cometido errores potencialmente peligrosos durante la instalación, como conexiones eléctricas deficientes, etc., y se asegura de que se hayan respetado todos los reglamentos locales e internacionales en materia de seguridad. Si las medidas de seguridad son las adecuadas, el siguiente paso es examinar en detalle los aspectos mecánicos y eléctricos de la instalación.

Antes, no obstante, deben verificarse tanto las características del medio bombeado como las condiciones ambientales. Esta información es crucial para garantizar que el sistema rinda según lo previsto, poder calibrarlo posteriormente y comprobar los dispositivos que protegen las bombas.

La comprobación mecánica pasa por asegurarse de que las bombas estén adecuadamente fijadas y alineadas, que todas las conexiones y tornillos se encuentren bien apretados, y que todas las tuberías se hayan instalado de conformidad con las prácticas recomendadas.
 
También es importante verificar que se hayan instalado orificios de ventilación antes y después de las membranas de ósmosis inversa para desairear y cebar el sistema. Además, debe comprobarse que los manómetros, caudalímetros y sensores proporcionen la información necesaria para equilibrarlo.

Al comprobar la instalación eléctrica, es importante asegurarse de que el suministro eléctrico y los cables de alimentación se ajusten a lo indicado en las placas de características, y que el sistema de puesta a tierra sea seguro para los dispositivos electrónicos, como los variadores de frecuencia. Es también fundamental que todas las señales analógicas y digitales, así como las configuraciones de automatización o control remoto, funcionen según lo esperado. Ello incluye la selección variable de los puntos de trabajo, el arranque/parada remotos, las señales de advertencia o alarma, etc.

Cuando todas las instalaciones eléctricas y mecánicas hayan recibido el visto bueno, será momento de conectar el sistema y comprobar su rendimiento. Ello debe tener lugar de acuerdo con la documentación proporcionada con las bombas.

Una vez que el sistema esté en funcionamiento, deberá efectuarse una medida exhaustiva del agua bruta, el agua de producción y la salmuera. Entre los parámetros más importantes se encuentran el caudal, la presión, la temperatura, el valor de pH y la conductividad.

Al comparar estos datos con los valores obtenidos en la fase de diseño es posible calibrar y equilibrar el sistema.

Si el sistema está equipado con un dispositivo de recuperación de energía, deberá hacerse hincapié en él por su enorme potencial de ahorro energético.

En esta etapa de la puesta en marcha es también fundamental comprobar el ajuste de dosificación de las bombas dosificadoras destinadas al tratamiento químico. Con esto aseguraremos que el agua reciba un tratamiento adecuado antes de alcanzar las membranas de ósmosis inversa, y que el agua limpia del proceso logre la composición química correcta. Además, unas bombas dosificadoras adecuadamente calibradas permitirán reducir al mínimo absoluto el consumo de costosos productos químicos.