Regulación del rendimiento en aplicaciones de agua subterránea

REGULACIÓN DEL RENDIMIENTO EN APLICACIONES DE AGUA SUBTERRÁNEA

Conoce las diferentes opciones para regular el rendimiento de las bombas sobredimensionadas, así como sus pros y sus contras.  

Si una bomba está infradimensionada y, por lo tanto, no puede proporcionar el caudal o la presión requeridos, las opciones para aumentar su rendimiento son limitadas y, en muchas ocasiones, la única solución es sustituirla.

Sin embargo, si una bomba es demasiado grande, existen diversas posibilidades para optimizar el rendimiento en términos de caudal y presión. En este módulo, conocerás las distintas opciones de regulación del rendimiento y los pros y contras de cada solución.

Empecemos con la solución más eficaz: el control de la velocidad. Al instalar un variador de frecuencia junto con, por ejemplo, un sensor de presión, la velocidad de la bomba se ajusta automáticamente según la demanda para garantizar una presión y un caudal óptimos en todo momento.

Dado que la bomba nunca funcionará a una velocidad mayor de la necesaria, lo que sucedería en el caso de una bomba de velocidad constante, el ahorro energético es bastante significativo.

Por ejemplo, una reducción de la velocidad del 10 % se traduce en un ahorro energético de casi el 30 %, ya que la potencia es proporcional al cubo de la velocidad.

Además de lograr un rendimiento fiable y mejorar la eficiencia energética, un variador de frecuencia incorpora protección para la bomba y el motor.

Esto protegerá tu instalación de todo tipo de sobrecargas eléctricas, como corrientes altas, subtensiones, sobretensiones y desequilibrio de fase. Otra forma eficaz de regular el rendimiento de una bomba es usar válvulas.

Una válvula de estrangulamiento aumenta la fricción para reducir el caudal. Sin embargo, no es una solución muy sensata en términos de eficiencia energética.

Esto se debe a que la regulación se realiza mediante la válvula, que aprovecha la presión del caudal, un caudal que la bomba sigue impulsando a pesar de la restricción.

Puede compararse con conducir un coche con el acelerador pisado todo el tiempo y usar los frenos para reducir la velocidad al mismo tiempo. Otra forma de regular el rendimiento es modificar el diámetro del impulsor.

Para ello, se reduce el diámetro del impulsor un poco más para lograr el caudal y la presión exactos requeridos. Modificar el impulsor es una solución bastante costosa, pero reduce con eficiencia el caudal y la presión.

No obstante, cabe señalar que, una vez que se hagan cambios en los impulsores, será imposible restaurar el diámetro original. Si se necesitase una presión mayor, habrá que sustituir por completo la bomba o, como mínimo, el impulsor.

Como has visto, hay diferentes opciones para regular el rendimiento: el control de la velocidad, el estrangulamiento y la modificación del diámetro del impulsor.

Aunque cada una de ellas logra este objetivo, los costes de funcionamiento y la eficiencia energética varían.