Introducción básica al tratamiento de aguas

Obtenga una introducción básica al tratamiento de aguas industriales y comprenda por qué es necesario tratar el agua.

Esta tarea le proporcionará una introducción básica al tratamiento de aguas industriales.   

El agua se usa como parte de numerosos procesos industriales, como, por ejemplo:
• Agua de refrigeración en el sector de máquinas herramientas
• Aguas de proceso en el sector de la alimentación y las bebidas
• Agua para limpieza en el sector de los semiconductores

Sin embargo, para llegar a los procesos con el efecto deseado, el agua debe primero someterse a un tratamiento. 

El agua que consumen los procesos industriales puede tener orígenes muy diversos. Pueden ser aguas subterráneas, aguas de superficie, agua de mar, agua corriente o incluso aguas residuales.

Dependiendo de su origen, el agua puede contener bacterias, sustancias solubles, partículas sólidas, productos químicos y otros elementos que deben eliminarse o tratarse de algún modo antes de que el agua se pueda usar con efectividad en procesos industriales. 

Veamos un par de dificultades a las que se enfrentan habitualmente los clientes:

“Mi agua bruta tiene un elevado contenido de hierro. Necesito que se oxide antes de entrar en el proceso”.

“Tengo que eliminar todas las partículas de las aguas de proceso o, de lo contrario, obstruirán el equipo”.

“Necesito que el agua sea ultrapura para poder usarla en mis procesos de semiconductores”.

Todos estos ejemplos tienen que ver con aguas de proceso. Sin embargo, el sector industrial se enfrenta también a otro tipo de aguas que requieren tratamiento: las residuales.

Las aguas residuales industriales son aguas de proceso usadas y deben tratarse antes de descargarlas al medio ambiente o reutilizarlas en el proceso.  

Veamos brevemente cómo se lleva a cabo el tratamiento de este tipo de aguas.  
A grandes rasgos, consiste en eliminar o agregar elementos. El proceso sucede entre la captación y la distribución. La eliminación de elementos puede consistir en la filtración de partículas. La agregación puede basarse en la aplicación de desinfectantes.

Un proceso típico de tratamiento de aguas consta de cinco fases:
• Aireación
• Floculación
• Eliminación de partículas/sustancias
• Desinfección
• Estabilización  

No obstante, en función de la naturaleza del agua bruta, el proceso puede variar. Cuanto mayor sea la contaminación del agua o la calidad requerida, más fases de tratamiento serán necesarias.   

Visión general del curso

Módulos
Módulos: 3
Duración
Duración: 12 minutos
Dificultad
Dificultad: Intermedio