Cómo asegurar una eficiencia alta y continua en las aplicaciones de captación de agua

CÓMO ASEGURAR UNA EFICIENCIA ALTA Y CONTINUA EN LAS APLICACIONES DE CAPTACIÓN DE AGUA

Descubre las causas más habituales de la pérdida de eficiencia y cómo contrarrestarlas.  

El rendimiento de una bomba en aplicaciones de captación de agua cambiará de forma inevitable con el paso del tiempo. Este módulo te mostrará las causas más habituales de la pérdida de eficiencia y te aportará conocimientos sobre lo que se puede hacer para contrarrestar esa disminución.

La única forma real de conocer el estado de tu bomba es monitorizarla. La monitorización puede consistir en una inspección manual ocasional o en momentos preprogramados.

No obstante, la monitorización más eficaz es la monitorización remota online, que permite configurar avisos y alarmas. De esta forma, pueden tomarse medidas de inmediato si los datos muestran una tendencia errónea o hay algo que requiere una solución inmediata.

Las causas más comunes de la pérdida de eficiencia de una bomba son estas: los cambios en la demanda de agua, los cambios en el nivel estático del agua, las pérdidas por fricción en el sistema y el desgaste de la bomba.

Echémosles un vistazo para saber cómo ocuparse de estos problemas. La demanda de agua puede cambiar por la incorporación de nuevos consumidores al sistema o la desconexión de consumidores existentes.

Estos cambios conllevarán que la bomba deje de funcionar en su punto óptimo de eficiencia, por ejemplo, porque se requiera un caudal mayor, y, por consiguiente, la presión disminuirá. Una solución sería sustituir la bomba por otra dimensionada para los requisitos correctos.

Esto reducirá la factura eléctrica y mejorará el rendimiento de la bomba. Otra solución es instalar un variador de frecuencia, que adapta automáticamente el rendimiento de la bomba en función de la demanda mediante la regulación de la velocidad y asegura que la bomba siempre funcione en el punto óptimo de eficiencia.

Si la demanda de agua aumenta, también podría considerarse la construcción de un pozo adicional. Ahora, pasemos al nivel estático del agua. Si el nivel estático del agua baja, las necesidades de presión cambiarán.

La bomba deberá elevar más el agua para compensar la caída del nivel estático, lo que reducirá la presión. Si el nivel estático del agua sigue disminuyendo, al final la bomba no podrá ofrecer la presión deseada y habrá que sustituirla.

A veces, un variador de frecuencia puede ser una solución alternativa, porque permite que la bomba funcione a una velocidad ligeramente superior.

Sin embargo, una mayor velocidad aumentará la carga del motor, así que el motor siempre debe tener suficiente reserva de potencia para funcionar a la velocidad necesaria.

La eficiencia de la bomba también puede reducirse por pérdidas por fricción en las tuberías debido a la acumulación de incrustaciones dentro de ellas. La formación de incrustaciones es inevitable y, en situaciones muy malas, puede ser necesario limpiar o sustituir las tuberías.

No obstante, una solución distinta y a más largo plazo es tener en cuenta este problema desde el principio del diseño del pozo. Mediante el uso de mangueras flexibles en lugar de tuberías convencionales, las incrustaciones se desprenderán del interior de la manguera flexible cada vez que la bomba arranque, ya que la manguera se expandirá un poco automáticamente cuando se presurice.

Por último, tenemos el problema del desgaste. Las bombas funcionarán durante muchos años sin ningún problema si el agua está limpia y no contiene arena ni otras partículas abrasivas.

Sin embargo, si el pozo continúa produciendo arena, la bomba se desgastará en menos tiempo de lo normal. Es imposible determinar en cuánto tiempo, pero la bomba terminará sufriendo daños irreparables.

A veces, estos problemas pueden minimizarse reduciendo el caudal, pero en la mayoría de los casos esto no bastará. Una solución podría ser instalar un dispositivo que separe la arena del agua antes de que entre en la bomba.

Las alternativas serían reacondicionar el pozo o construir un pozo nuevo. Por eso, la monitorización de las bombas y los pozos es una idea excelente.

Te permite detectar y mitigar cambios de caudal y presión, aumentos del consumo energético u otras desviaciones de la curva de rendimiento, y mantener así una alta eficiencia en tu aplicación de captación de agua.