Caso

La reutilización del agua convierte las aguas residuales en un recurso en una planta de tratamiento de superficie

Obtenemos el agua del subsuelo igual que el resto de la gente aquí. Al reciclarla en lugar de usar agua adicional, supondrá un ahorro que beneficiará a la comunidad”.

Anders Lund Hansen, director de fabricación sénior de Grundfos en Dinamarca

La situación

En un rincón de la extensa fábrica de Grundfos situada en Bjerringbro (Dinamarca), tiene lugar algo casi mágico.


Entre un ir y venir de carretillas elevadoras y palés, los operarios cuelgan relucientes piezas de metal en unos bastidores. Las bases de bomba, los bancos de motor, las bridas y otros componentes así dispuestos avanzan entonces hasta una enorme máquina que los sumerge sucesivamente en una serie de baños químicos y agua para su tratamiento superficial y aclarado. Las piezas se someten a un baño que recubre los componentes electrostáticamente con una capa de pintura. Este proceso, que las protege del óxido y les brinda un acabado atractivo, se denomina electrodeposición catódica o cataforesis. Desde ahí, se introducen en un secador de aire caliente y abandonan el sistema para volver a la fábrica. Los operarios entonces las desenganchan y las cargan en palés para transportarlas a otras zonas de la fábrica.


Los baños de agua usan unos 5000 m3 de agua para aclarar casi 8 millones de componentes al año. “Este es el proceso que más agua consume de todos los que se desarrollan aquí”, reconoce Anders Lund Hansen, director de fabricación sénior de Grundfos en Dinamarca.


“La cataforesis tiene un impacto sobre el medioambiente, y eso es algo que nos preocupa bastante. Grundfos tiene un plan de sostenibilidad que pretende reducir el consumo de agua en un 50 % antes de 2025”.


La fábrica se encuentra en Bjerringbro, una localidad de unos 8000 habitantes situada en una zona rural de Dinamarca. “Obtenemos el agua del subsuelo igual que el resto de la gente aquí. Estamos usando el mismo acuífero que los habitantes usan para ducharse o beber agua en sus casas. Si podemos reciclar el agua de la cataforesis en lugar de usar agua adicional, supondrá un ahorro que beneficiará a la comunidad, a las personas que viven aquí”.

 

 

Los componentes, recién fundidos

La solución

Anteriormente, Grundfos enviaba el agua sucia del proceso de cataforesis a un centro de tratamiento previo emplazado in situ. Ahí se sometía a un filtrado y pretratamiento básico antes de ser dirigida a la planta municipal de tratamiento de aguas residuales de la localidad.


Fue así como Grundfos se percató del potencial que tendría construir un sistema completo de tratamiento y reciclado para las aguas residuales de la cataforesis.


“Reunimos a un equipo de expertos especializados en productos, cuestiones medioambientales, química y procesos de producción”, dice Anders. “Juntos, con la ayuda de tecnologías punteras en materia de tratamiento de aguas y aguas residuales, construyeron esto”.


A grandes rasgos, el sistema de tratamiento de las aguas residuales de la cataforesis conduce el agua a través de tres etapas de filtración y, después, la envía a una unidad de ósmosis inversa Grundfos BM. Finalmente, el agua purificada se devuelve a los tanques de electrodeposición catódica de la planta.

 

 

El sistema usa una serie de filtros

La solución

Anteriormente, Grundfos enviaba el agua sucia del proceso de cataforesis a un centro de tratamiento previo emplazado in situ. Ahí se sometía a un filtrado y pretratamiento básico antes de ser dirigida a la planta municipal de tratamiento de aguas residuales de la localidad.

 

Fue así como Grundfos se percató del potencial que tendría construir un sistema completo de tratamiento y reciclado para las aguas residuales de la cataforesis.

 

“Reunimos a un equipo de expertos especializados en productos, cuestiones medioambientales, química y procesos de producción”, dice Anders. “Juntos, con la ayuda de tecnologías punteras en materia de tratamiento de aguas y aguas residuales, construyeron esto”.


A grandes rasgos, el sistema de tratamiento de las aguas residuales de la cataforesis conduce el agua a través de tres etapas de filtración y, después, la envía a una unidad de ósmosis inversa Grundfos BM. Finalmente, el agua purificada se devuelve a los tanques de electrodeposición catódica de la planta.

 

 

Los bastidores, con los componentes recién fundidos

El circuito cerrado de agua

La planta trata 5000 m3 de agua al año: la cantidad usada por 100 hogares daneses anualmente y suficiente para llenar dos piscinas olímpicas. Recicla el 80 % del agua de proceso y la envía de vuelta a los tanques de tratamiento; el 20 % restante es materia sólida o se emplea para enjuagar los filtros. Durante el primer año, este circuito cerrado de agua ha funcionado solo a la mitad de su capacidad, pero acabará tratando 10.000 m3 de agua al año.


Anders Lund Hansen asegura que la motivación para construir este sistema no fue de carácter económico. “La idea no era crear un buen caso de negocio”, dice. “Esa no fue la motivación. La motivación fue la sostenibilidad, la ambición de reducir el consumo de agua”.


“El sistema también ayuda a Grundfos a entender cómo contribuyen a la agenda sostenible nuestros productos. Puedes considerarlo como un pequeño laboratorio. Un centro de investigación donde podemos aprender muchas cosas acerca de nuestros productos. ¿Cómo pueden contribuir aún más a la agenda del agua y la energía?”.

 


Las aguas residuales como recurso

La directora sénior de Medioambiente, Salud y Seguridad del Grupo, Karen Touborg, argumenta que, comparativamente a otro tipo de industrias, Grundfos no usa tanta agua. “No obstante, como cualquier otra planta industrial, nuestras actividades dejan una huella en el medioambiente. Decidimos reciclar el agua de nuestra fábrica de Bjerringbro para dar ejemplo de lo que puede hacerse, y cómo todos podemos contribuir al cambio, incluso desde una unidad de producción pequeña o mediana”.


Karen Touborg añade que este proyecto forma parte de una visión más amplia de cómo enfrentarnos a los retos medioambientales de la actualidad, los cuales nos exigen que actuemos de manera distinta con recursos como el agua. “No consideramos el agua usada como agua residual. La vemos como un recurso que, si se trata, puede reutilizarse e introducirse de nuevo en el proceso de producción”.

 

“Y es que no tenemos residuos, sino recursos”.

Grundfos suministró las bombas, los sensores, los controles y otros equipos para el sistema de tratamiento y reciclado del agua.

Averigua más acerca de las soluciones de Grundfos para el tratamiento del agua aquí. 

Anders Lund Hansen, director de fabricación sénior de Grundfos en Dinamarca, muestra la aplicación de tratamiento superficial por electrodeposición catódica. Consiste en una serie de baños con sustancias químicas, agua y pintura que ayuda a proteger los componentes de las bombas frente al desgaste y el óxido. Grundfos solía deshacerse sin más del agua usada en la fase de aclarado: 5000 m3 al año. Ahora la trata y la reutiliza.

 

Los componentes, recién fundidos, a punto de someterse al sistema de tratamiento superficial por electrodeposición catódica de Grundfos.

 

El sistema usa una serie de filtros y un equipo de ósmosis inversa para tratar las aguas residuales de la unidad de tratamiento superficial por electrodeposición catódica de Grundfos. Después, envía el agua limpia de vuelta a dicha unidad para su reutilización.

 

Los bastidores, con los componentes recién fundidos, emergen del primer tanque de aclarado del sistema de tratamiento superficial por electrodeposición catódica, ubicado en las instalaciones que Grundfos posee en Bjerringbro.