Diseño de sistemas en aplicaciones de aguas residuales
Conoce las ventajas de los sistemas de aguas residuales presurizados
Al diseñar un sistema de aguas residuales, existen ciertas situaciones típicas en las que debería considerarse usar un sistema de aguas residuales presurizado en lugar de un sistema por gravedad. La primera es cuando el edificio está lejos de la toma de alcantarillado.
Aquí puede ser imposible hacer gravitar el agua hasta el alcantarillado. La segunda situación es cuando la toma de alcantarillado se encuentra a una altura mayor con respecto al edificio. La tercera situación es cuando existen obstáculos importantes entre el edificio y la toma de alcantarillado, como carreteras o edificios.
En las 3 situaciones, el sistema por gravedad convencional es muy difícil o incluso imposible de usar debido a las limitaciones y restricciones que presenta. Veamos un edificio que está diseñado con un sistema por gravedad.
Aquí se recogen las aguas residuales de las instalaciones sanitarias ubicadas en el sótano del edificio y gravitan hasta una estación de bombeo en el exterior. En este caso no es posible hacer gravitar las aguas negras directamente hasta su destino, ya que la distancia hasta la toma de alcantarillado es excesiva. Aquí, muchas tuberías por gravedad tienen que instalarse en el exterior. Ello puede resultar problemático por varias razones: Será necesario instalar pozos de inspección.
Su tiempo de construcción es prolongado, en parte, porque instalar las tuberías es un proceso relativamente lento. Ello requiere trabajos de excavación considerables, así como labores de relleno, compresión del relleno y restablecimiento de las zonas pavimentadas.
Una posible solución es usar un sistema de aguas residuales presurizado en lugar de un sistema por gravedad. Volvamos a la situación anterior, solo que ahora el edificio está diseñado con un sistema presurizado con estaciones elevadoras en su interior.
Es obvio que la cantidad de tuberías por gravedad se ha reducido considerablemente en este ejemplo. Ahora las aguas residuales gravitan hasta una estación elevadora situada en un pequeño pozo dentro del edificio y no hay tuberías por gravedad fuera, lo que reduce los costes de manera considerable. Estas aguas se bombean por una tubería de presión pequeña y flexible directamente hasta la toma de alcantarillado.
Las ventajas de esta solución son obvias:
- Hay muchos menos trabajos de excavación, ya que la cantidad de tuberías por gravedad se reduce enormemente.
- El tiempo de construcción se reduce.
- No se necesitan costosos pozos de inspección.
- El coste del ciclo de vida del sistema es bajo y se previene el reflujo.
Por último, es posible instalar tuberías de presión sin cavar zanjas profundas. El sistema presurizado es así preferible en las 3 situaciones de diseño. Y tanto el coste del ciclo de vida como las molestias son mucho menores que con el sistema por gravedad convencional.