Las ventajas de los sistemas de presurización divididos por zonas

Descubre cómo la zonificación beneficiará tu solución de presurización al reducir costos y aumentar el confort.

Antes de diseñar un sistema de presión conviene analizar las ventajas y desventajas de los distintos enfoques.

Este módulo le ofrece una comparación entre sistemas de presión simples y sistemas divididos por zonas.

Comencemos con el sistema de presión simple.

Un sistema simple suministra presión a todo el edificio a través de una única columna montante. No se requieren equipos adicionales ni en los niveles superiores ni en el sótano lo que lo convierte en la solución que menos espacio requiere.

Sin embargo, contar con una sola columna y un solo equipo dificulta evitar variaciones de presión. Incluso con válvulas de alivio instaladas la presión fluctúa inevitablemente. Además, las válvulas son complejas de ajustar costosas de operar y, además, se desperdicia energía al eliminar presión que la bomba ya ha generado. 

Estos inconvenientes pueden eliminarse con un sistema dividido por zonas. En este enfoque, el sistema de suministro se divide en varias zonas cada una con su propio equipo de presión. Tomemos como ejemplo un edificio de 70 metros y 17 plantas.

Para definir el número de zonas primero se debe establecer el perfil de demanda del edificio. Según ese perfil, un equipo puede abastecer hasta 6 plantas con presión adecuada sin válvulas de alivio. Supongamos un consumo total de 100 m³/h la solución óptima sería dividir en 3 zonas.

El equipo 1 abastece las plantas 1 a 6, el equipo 2 abastece las plantas 7 a 13 y el equipo 3 abastece las plantas 14 a 17.

La presión mínima en la planta superior de cada zona se mantiene en 1,5–2 bar mientras que la máxima en la planta inferior no supera los 4–4,5 bar. Así, la presión suministrada permanece dentro de un rango aceptable. Este rango varía según el sistema, pero en general se reducen el consumo energético y los costos operativos.

Y estos no son los únicos beneficios.

Como todos los equipos se ubican en el sótano no se requiere espacio adicional en plantas superiores.

No se necesitan válvulas de alivio, lo que reduce la inversión inicial y los costos de operación, ya que son costosas de mantener.

Además, el sistema es menos vulnerable ante una falla de bomba. 

Comparemos ahora los costos del ciclo de vida de ambos sistemas. Aunque el sistema por zonas es más eficiente requiere más columnas montantes en el edificio. ¿Lo hace esto menos atractivo económicamente?

La respuesta es no. Tanto la inversión inicial como los costos energéticos son menores en un sistema dividido por zonas que en uno de presión simple. Como muestra el gráfico, el costo total a 20 años es casi 65.000 euros menor que en un sistema simple.

Diseñar un sistema basado en zonas aporta múltiples beneficios frente a un sistema simple. No solo garantiza presión constante sin fluctuaciones, independientemente de la altura. También es una solución atractiva en términos de costo del ciclo de vida.